Saint Seiya llegó a la televisión japonesa el 11 de octubre de 1986. Para muchos, su identidad musical empieza con Pegasus Fantasy, de MAKE-UP, un tema de apertura cuya energía sigue viva cuatro décadas después. Pero detrás de las guitarras y las promesas de batallas heroicas, otro compositor aportó buena parte de la profundidad emocional de la serie: 横山菁児 (Seiji Yokoyama).
Yokoyama afrontó un desafío musical poco común. Saint Seiya reunía mitología griega, poderes cósmicos, templos antiguos y jóvenes guerreros dispuestos a sacrificarse por los demás. La música debía dar espacio a dioses y leyendas sin borrar la vulnerabilidad de quienes se enfrentaban a ellos.
Su escritura orquestal dio amplitud a la serie. Interpretada por la Andromeda Harmonic Orchestra, la partitura partía de un lenguaje clásico sin quedar encerrada en él. En una entrevista de 2018, Toshihiko Sahashi, compositor de producciones posteriores de Saint Seiya, recordó la importancia de los metales para representar a los héroes y destacó los elementos rock y contemporáneos de la música de Yokoyama.
Sin embargo, quizá lo más interesante de su aportación sea el espacio reservado a la tristeza.
La banda sonora original de la serie de televisión incluye piezas como アテナ、その愛 (Athena, Sono Ai), 哀しき兄弟たち (Kanashiki Kyōdai-tachi) y 追憶〜哀しみ (Tsuioku: Kanashimi). Junto a la música de los enfrentamientos y el Santuario, estas composiciones hablan de otra faceta del relato: el afecto, la separación, los recuerdos y la pérdida.
Esa dimensión emocional es fundamental en Saint Seiya. Sus protagonistas poseen poderes extraordinarios, pero su determinación nace de sentimientos humanos. La amistad, la lealtad y el miedo a perder a alguien dan sentido a combates que, de otro modo, podrían quedarse en puro espectáculo.
Nippon Columbia publicó la primera colección musical de Saint Seiya el 21 de enero de 1987, poco más de tres meses después del estreno televisivo. Nuevas grabaciones ampliaron después el universo musical de Yokoyama en la serie original y sus películas.
Los álbumes originales de la banda sonora no están disponibles en Spotify. El enlace siguiente lleva al perfil del compositor, no a esas grabaciones.
Cuarenta años más tarde, su música ofrece otra manera de regresar a Saint Seiya. Tras las batallas conocidas y las armaduras doradas, permanecen melodías para los momentos en que incluso los guerreros más fuertes tienen algo que perder.